La maison commune : un monde vert. L’importance théologique des plantes
Otto Schaefer2022
La biosfera terrestre es un mundo verde: gracias a las plantas, la biodiversidad actual ha podido evolucionar, incluyendo la especie humana. Dependemos de las plantas porque son nuestras parteras, nuestras enfermeras, nuestras inspiraciones y nuestro consuelo. La filosofía contemporánea comienza a considerar esta inversión de la jerarquía habitual: en lugar de lo vegetativo, la capa inferior de la vida y del alma, ahora pensamos en la planta como una fuerza cosmogónica. Esta nueva visión representa un desafío prometedor para la teología. La relectura de Génesis 1 revela el fitocentrismo de este texto clave, la «sustentatio terrae» de las plantas, más fundamental que el «dominium terrae» de los humanos. Tanto las parábolas del Reino como la Eucaristía (puramente vegetal) hablan de la dignidad escatológica de las plantas. La idea bautismal del crecimiento en Cristo se modela a partir del autodespliegue de la planta.
Referencia
Otto Schaefer (2022) La maison commune : un monde vert. L’importance théologique des plantes. Ephata, 4, no. 1 (2022) : 145‑156.
